Preparación del horno y el molde: Precalentar el horno a 180 °C. Engrasa ligeramente un molde para muffins estándar (de 12 compartimentos) con aceite o rocíalo con spray antiadherente para que sea más fácil desmoldar los muffins.
Prepara la base cremosa: En un bol grande, mezcla el puré de patatas, la mantequilla derretida y la leche. Bate con unas varillas o un batidor de varillas hasta obtener una mezcla completamente suave y cremosa.
Añade los ingredientes líquidos: Agrega los huevos, la crema agria y la mayonesa al puré de patatas y mezcla bien.
Incorpora los ingredientes para la cobertura y las especias: Añade el jamón picado, el ajo y la cebolleta picados finamente, la salsa de soja y solo la mitad del queso rallado a la mezcla resultante. Sazona con sal y pimienta recién molida al gusto y mezcla suavemente.
Rellena los moldes: Con una cuchara, distribuye la mezcla uniformemente en el molde para muffins. Puedes llenar los moldes casi hasta el borde, ya que estos muffins no subirán ni se hornearán demasiado.
Cobertura de queso: Espolvorea la mitad restante del queso rallado sobre cada muffin. Esto les dará una irresistible costra dorada y crujiente durante el horneado.
Horneado: Coloca el molde en el horno precalentado y hornea de 25 a 30 minutos, o hasta que los muffins estén firmes al tacto y dorados.
Enfriado y servicio: Una vez listos, sácalos del horno y déjalos enfriar en el molde durante exactamente 5 minutos (esto ayuda a que mantengan su forma). Retíralos con cuidado, decora con perejil fresco picado y sírvelos tibios.
Están deliciosos solos, pero también puedes acompañarlos con tu salsa favorita o un vaso de yogur frío. ¡Buen provecho!