2. Método de preparación: Paso a paso
Este proceso incluye la pasteurización clásica (en frascos de cocción), lo que garantiza que las remolachas no se echen a perder, incluso sin usar conservantes.
Preparación del aderezo: En una cacerola, hierva el agua con el azúcar, la sal, los granos de pimienta y el ácido acético. Retire del fuego y deje enfriar completamente.
Preparación de las remolachas: Lave bien las remolachas, hiérvalas en agua hasta que estén blandas y pélelas con cuidado.
Corte y envasado: Corte las remolachas peladas en rodajas y colóquelas bien cerradas en frascos de vidrio limpios y esterilizados.
Vaciado del aderezo: Vierta la solución preparada y completamente fría sobre las rodajas de remolacha.
Expulsar el aire (Paso clave): Con un cuchillo normal, pásalo con cuidado por los bordes interiores del frasco para liberar las burbujas de aire atrapadas.
Añadir especias: Agrega una pizca de rábano picante recién rallado o una pizca de comino a cada frasco; esto le dará a las remolachas un toque picante suave y perfecto.
Sellar los frascos: Si es necesario, rellena los frascos con un poco más de solución y ciérralos herméticamente con tapas previamente desinfectadas con alcohol.
Pasteurizar (hervir los frascos): Coloca un paño de cocina en el fondo de una cacerola grande. Coloca los frascos de manera que no se toquen entre sí ni con los lados de la cacerola. Vierte agua en la cacerola hasta una altura de 2-3 cm por debajo del borde de los frascos. Cubre los frascos con otro paño y colócalos en la estufa. Calienta a fuego lento hasta que el agua comience a hervir y luego deja que hierva a fuego lento durante 5 a 10 minutos.
Enfriamiento: Retire lentamente la olla del fuego y deje los frascos en el agua, tapados, durante las próximas 24 horas hasta que se enfríen por completo. Luego, guárdelos en un lugar fresco y oscuro.