Muchos la usan para sentarse rápidamente sin arrugar las sábanas, ya sea para calzarse o revisar el móvil. Otros colocan una bandeja de comida, creando un ambiente de servicio de habitaciones digno de una película romántica. Y si no llevas zapatillas, el dosel se transforma en una pequeña alfombra para los pies descalzos. Versátil, esta tela se adapta a tus necesidades en cualquier momento.
Una sutil insinuación sobre el estándar del hotel.
Los hoteles prestan especial atención al material, los colores y los estampados de esta tela. Incluso se ha convertido en un código visual para algunas cadenas. A primera vista, quienes conocen el sector pueden juzgar el nivel de lujo o identificar la marca, del mismo modo que reconocen una marca de lujo por su aroma característico. En otras palabras, la colcha es una embajadora silenciosa de la imagen del hotel.