
Los arbustos de arándano necesitan luz, pero no demasiada. Un lugar luminoso es ideal, con sol por la mañana y sombra ligera por la tarde. Ya sea en un balcón, terraza o jardín, es fundamental evitar las zonas demasiado expuestas al viento. Además, tenga en cuenta la practicidad: cuanto más accesible sea la planta, más sencillo y frecuente será su mantenimiento.
El secreto para un suelo apto para arándanos

Ahí radica la clave. Los arándanos necesitan un suelo ligero y ácido. Si tu suelo no es naturalmente ácido, simplemente corrígelo. Una mezcla para plantas acidófilas, rica en materia orgánica, es ideal. Al plantar en macetas, elige un recipiente profundo con orificios de drenaje para evitar el encharcamiento, que es perjudicial para las raíces.